Ayer lunes, 13 de febrero, en las aulas de un colegio del Mar Menor: medidos 12º C. de temperatura en el interior de las aulas a las 9:00 de la mañana.
Son las "bondades" de la calefacción de biomasa que a alguna lumbrera de la consejería de Educación se le ocurrió instalar y que resulta manifiestamente insuficiente.
Buena parte del profesorado ha de llevarse a sus clases calefactores de su propiedad durante el invierno.
Sus grandes ventanales carecen de aislamiento alguno, acústico o térmico, y su carpintería exterior ni siquiera permite un cierre hermético.
Esta es la "calidad" de la gestión en educación.
Tenemos cárceles con piscina, gimnasio, sauna, jakuzzi....
Es mucho más fácil que un político invierta en cárceles que en escuelas. La razón: a la cárcel todavía está en edad de ir. En cambio, a la escuela no volverá (por desgracia).

