Ya sabemos todos que hay crisis. Ya sabemos todos que hay que arrimar el hombro. Ya sabemos todos que son malos tiempos para la lírica.
Pero lo que esta aflorando es la poca vergüenza de determinados empresarios que aprovechan la excusa de la crisis para hacer limpieza en sus empresas. Empresarios que ponen como excusa la situación económica actual para mandar a la calle a empleadas embarazadas por el simple hecho de estarlo, dado que piensan que supondrán un pasivo para la empresa en un futuro (bajas, reducciones de jornada, faltas de asistencia por atender a los hijos...).
Es el caso de una conocida, que trabajaba hasta hace bien poco en las oficinas de una conocida cadena de perfumerías regional. Tras cuatro años y medio prestando sus servicios en dicha empresa, es puesta de patitas en la calle, de un día para el siguiente, a los 10 días de conocer su embarazo. Sin más explicaciones, sin más preaviso que "mañana no vengas, que ya te hemos dado de baja en la Seguridad Social".
De vergüenza.

