En el trasvase del Ebro a Levante la única compensación para Aragón era la de realizar las inversiones aprobadas por el Parlamento español en 1916, actualizadas por el llamado pacto del Agua en 1992.
En ningún momento se mencionó que el trasvase significara una venta de agua. Esa era uno más de nuestros motivos para oponernos al mismo. Por supuesto el beneficio debería a toda la cuenca, no solo a Aragón.
Con el planteamiento que haces por supuesto que estoy de acuerdo y si se pudiera diferenciar, el agua de boca para los reales residentes, a precio "cero"

