Pobre pueblo mio, que necesitado está de buenos gestores, que desdichado el pobre. Desde aqui arriba veo el lamentable estado que presenta la calle Nogalte de cara a la Semana Santa, hace solo dos años que se arreglo de nuevo y tampoco se ha acertado esta vez.
Siete años hace que se reformo toda la calle, conduciones, jardineria, farolas y pavimento que ha resultado ser inapropiado por la poca resistencia al paso de vehiculos. Tras el cambio en 2.008 por otros adoquines de mayor calidad, el resultado sigue siendo el mismo, otra vez la calle de pena, jardines sin plantas y llenos de surcos ocasionados por las ruedas de los vehiculos, losas de las aceras rotas y una calzada llena de adoquines sueltos y altibajos que más se parece a una montaña rusa.
Tambien la rotonda de San Fernando/Ronda Sur, apenas tres años despues de su renovación tiene un gran socabón. En mis tiempos terrenales (siglo I) la construcción de calzadas si que era una buena obra como se demuestra veinte siglos despues. Lo de hoy es pura chapuza, obras recien terminadas de las calles Aberca, Lope Gisber y Principe Alfonso, aparecen con los adoquines de los pasos de peatones undidos y cambiados de posición, otros parcheados con cemento en su lugar y otros ausentes y ocupados por arena, juntas mal terminadas, desniveles con pendientes a las fachadas y tantas otras cosas que luego veremos.
A la hora de encargar un trabajo siempre se piensa en lo economico, lo rapido y lo bien hecho, lo normal es que de las tres opciones solo se puedan tener dos, economico y rapido no suele estar bien hecho, economico y bien hecho no puede ser rapido, bien hecho y rapido no puede ser economico, pero de ahi a lo contrario, caro, lento y mal hecho, todo junto es un engaño.
Que desdichado mi pueblo, que fácil es de engañar, con los gestores que tiene, tengo mucho que rezar.

