Me sorprende ver como están apareciendo últimamente en televisión muchos promotores inmobiliarios quejándose amárgamente de su situación actual, eso sí, pero desplazándose hasta allí en vehículos de altísima gama. Pero no me van a conmover esas lágrimas de cocodrilo cuando han sido ellos los principales inductores (aunque no los únicos) de la actual situación que vive el sector, estableciendo unos márgenes de beneficios de escándalo en cada vivienda que ponen en el mercado.
Son otros los que deberían aparecer en esos mismos medios y raramente lo hacen: carpinteros, electricistas, peones y, sobre todo, jóvenes con hipotecas de escándalo a sus espaldas a pagar en dos vidas y media, etc.
Esas dos vidas y media son las que precisamente tienen los promotores por delante para vivir de las rentas por todo lo acumulado en veinte años de especulación. Media España robando a la otra media. Así están las cosas.

