por Blanquinegro el Vie Oct 23, 2009 11:14 am
Y tienen la caradura de decir, de calificarlo como el mejor presidente que de toda la historia del fútbol en Cartagena: ¿Cómo lo valoran? ¿con arreglo a qué baremo ó indicadores? ¿Cuáles son los argumentos y razones? ¿Quién es mejor Presidente, el que más dinero tiene y pone, o el que mejor administra los recursos? ¿El que más años eguidos nos ha mantenido en segunda no es tan bueno porque no tiene ni por lo tanto pone tanto dinero? ¡Pero si hasta el Sobrasada lo hizo mejor que él!.
La pseudoentrevista/elogio/alabanza para jactancia y vanagloria del Ego del Sr. Gómez está llena de incienso, vaselina, jabón; la mayor crítica dirigida al alabado que se puede sacar de toda la muestra de ese peloteo de barrio, es “…ascenso a Segunda, con una demora acaso excesiva.”
En los últimos 30 años ha habido al menos dos mejores que Paco Gómez, que han sido Mariano Carrera y Andrés Martínez Prieto: El primero, con escasísima ayuda, y un presupuesto ínfimo para la época, aumentando el déficit un mínimo, Y A LA PRIMERA, NO A LA QUINTA, metió al equipo en segunda división, sin pretender convenio urbanístico alguno, con modesto equipo y entrenadores (Ignacio Rojas y Gustavo Silva). Cumplido el objetivo, dimitió dejando paso al segundo, que con las mismas ayudas, es decir, prácticamente ninguna, mantuvo al equipo seis temporadas, ¡seis! En segunda división. La afición de Cartagena nunca la ha visto más gorda. Y se fue por cansancio después de pelear en varios frentes como consecuencia de los ingresos atípicos del nuevo campo, con el perverso y nefasto Partido Cantonal, entonces al frente del ayuntamiento. Es más, el campo, debería llevar su nombre, el de un hombre injustamente olvidado en el fútbol de Cartagena.
Pero, yo creo que el mejor de todos, ha sido D. Dionisio Martínez Rodríguez, Presidente de la 60/61 que A LA PRIMERA Y NO A LA QUINTA, sube al Cartagena a Segunda, y cumplido su objetivo se va. Y lo sube, sin ayuda de ninguna clase, y sin buscar convenio urbanístico alguno. Después, y de nuevo en tercera, tiene un paso fugaz en una directiva, y decide dejarlo.